¿Qué haría otra persona?
Este ejercicio trata de brindarnos un enfoque distinto al que habitualmente tenemos sobre las cosas. Nos ayuda a reflexionar acerca de cómo y por qué actuamos en el día a día.
Piensa en alguien a quien admires, y escribe las razones por las que admiras a esa persona, cuáles son sus valores, y nombra algunas situaciones en las que te haya gustado su reacción.
Imagina que eres esa persona, imagina cómo te sientes en esa nueva piel, qué piensas, qué te interesa, cómo percibes el mundo, etc...
Plantéate cómo vas a encarar el resto del día de hoy siendo esa nueva persona y
Ponte a ello. Prueba a vivir durante unos días como si fueses esa persona (adaptando el personaje a tus posibilidades, por supuesto).
Al final de cada día, tómate cinco minutos para reflexionar sobre la experiencia.
Pasado el periodo de prueba que estimes oportuno, valora qué rasgos de esa persona quieres adoptar y cuáles no.
Otro día puedes probar a ser cualquier otra persona.
El objetivo es tomar conciencia de cómo nos hemos acostumbrado a percibir la vida y a reaccionar según esa percepción, para ver qué se puede cambiar.
